Guarda tu corazón
*Con toda diligencia guarda tu corazón, Porque de él brotan los manantiales de la vida.* Proverbios 4:23
Cuando leí ese verso la primera vez, me dije: - ah, con razón "me han herido tanto", no he guardado mi corazón, no debo entregarlo más, no debo confiar en nadie, lo guardaré de manera tal que nadie pueda llegar a él. Lo imaginaba en una caja con candado.
Cuando fui joven, tomé malas decisiones, que me afectaron físicamente; con los años entendí cuanto más lastimaron mi corazón.
Una adolescente con la que hablaba, me contaba su experiencia de lo que pudo ser su primera experiencia de amor, sin embargo, su punto de vista difiere a las mías cuando yo estaba cerca de su edad. Ella decidió no adelantarse y conocer primero al enamorado; con el tiempo, se dio cuenta que no era tan buen partido como pensaba, ella no dejo que las mariposas en el estómago se la llevarán volando.
- ¿Te imaginas que yo le hubiera hecho caso? Hubiera sufrido mucho ahora - me dijo.
Ah, sí yo hubiera guardado mi corazón de ese modo, cuánto dolor me hubiera evitado.
"*porque de él brotan los manantiales de la vida*" el Proverbios, resalta que el corazón es la fuente de todo lo que fluye en la vida de una persona. Aquí, el "corazón" no solo se refiere a las emociones, sino al núcleo del ser humano: la mente, la voluntad, los pensamientos y deseos.
Lo que pensamos, creemos y sentimos en nuestro corazón afecta directamente nuestras acciones y decisiones. Si el corazón está lleno de sabiduría, pureza y obediencia a Dios, la vida que fluye de él será recta y bendecida.
"*con diligencia*" se traduce del hebreo como "con toda vigilancia" o "sobre toda cosa guardada" (según las versiones), y subraya la importancia de priorizar la protección del corazón.
Esto implica:
1. *Esfuerzo intencional*: No es algo que sucede automáticamente, sino que demanda atención constante.
2. *Cuidado extremo*: Como un vigilante que protege algo muy valioso.
3. *Prioridad*: Indica que guardar el corazón debe ser algo de máxima importancia, incluso más que proteger bienes materiales o logros externos.
Tengo cajitas para guardar accesorios, y puedo pasar mucho tiempo antes de abrir alguna y cuando lo hago, aún estando cerradas, se llenan de polvo y las prendas se dañan por no usarlas. Entonces, ¿querría Dios que nuestros corazones se echen a perder o que se oxiden?
Guardar prendas en alguna caja, no requiere ningún esfuerzo, solo basta echarlas ahí y posiblemente olvidarlas, al querer usarlas otra vez, podrían estar dañadas; esto no es lo que quiere Dios de tu corazón, no quiere que lo dañes por desuso, sino que lo mantengas a salvo usándolo de la manera correcta.
Protegiendolo de influencias negativas o destructivas. Cultivando pensamientos y deseos alineados con la Palabra de Dios.
De los manantiales brota agua, y si quiere cambiar lo que tú corazón guarda, talvez polvo de malas decisiones, heridas emocionales, pensamientos tóxicos, recuerda que Jesus se presenta a si mismo como manantial de agua viva.
*"Pero el que beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que Yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que fluye para vida eterna."* Juan 4:14
Jesús dijo que el Espíritu Santo nos guiaría a toda la verdad (Juan 16:13). El Espíritu nos recuerda las enseñanzas de Jesús, ayudándonos a escoger el camino correcto.
El Espíritu Santo testifica en nuestro interior que somos hijos de Dios (Romanos 8:16). Esta certeza llena nuestro corazón de confianza, identidad y seguridad en Su amor.
Por eso y más, depender del Espíritu Santo a través de la oración y la comunión diaria con Dios es clave para mantener el corazón protegido y alineado con Su propósito.
Si el corazón está alineado con Dios, la vida que brota de él será saludable, íntegra y llena de propósito.
Que Dios nos guíe
#meditandounpoco
Keyla Estepan
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