Nehemías 1:8, Recordando la ley

Acuérdate de lo que le dijiste a Moisés: Le advertiste que si no te obedecíamos en todo, tú nos enviarías a países muy lejanos.
Nehemías 1:8

¿Y tendrá Dios mala memoria? No!!!
¿No se va a acordar Dios de algo que había ordenado y advertido antes al pueblo de Israel?
Porque yo no olvido ninguna de las advertencias de consecuencias que yo les doy a mis hijas... de ahí viene el "yo te lo dije..."

Dios les advierte que si Israel no obedece, los dispersaría por todo el mundo ( Deuteronomio 28:64) y Dios está claro que la división de un pueblo, los hace débiles, así como los que construían la torre de Babel (Génesis 11:8), que no sólo fueron dispersados, sino que hasta el idioma les cambió, para que no pudieran entenderse.

Al separarse, dejaron de construir la ciudad, que no estaba edificando con planes de adorar a Dios sino de glorificarse a ellos mismos.  Y aunque aún Dios no había externado en Génesis el primer mandamiento (Deuteronomio 5:7), ya el hombre estaba sacando a flote su intención que quitar a Dios del primer lugar.

"En cualquier caso, las personas con un comportamiento disperso pueden tener problemas a la hora de ejecutar sus acciones o poner en marcha sus proyectos personales."

Igual como es necesario saber que traemos pecados ancestrales a los que renunciar y confesar; es también importante recordar los mandamientos básicos que nos fueron dados por Dios.

De niña, recuerdo que una clase dominical, no era sólo pintar dibujos de la biblia y cantar canciones.  Y si bien ha sido una manera bonita de traer a los niños el mensaje de salvación en Cristo Jesús,  ellos y nosotros los adultos, nos sería buen ejercicio recitarnos de vez en cuando "los 10 mandamientos"... sin miedo!!!

Sin llegar a punto tal de examinarlos a fondo y sabiendo que Jesús elevó esos estándares de como debemos actuar y obedecer, recordarlos de manera simple y conocer las consecuencias de no cumplir con ellos, a la luz de la intervención del mismo Jesús cuando no llegamos a ello.

Ahora bien, tambien vamos a recordar la misericordia de Dios en todo esto de las consecuencias y la separación;  y veamos el hermoso propósito de esta dispersión...

"Te dispersaré por todo el mundo, y *así te limpiaré de tus pecados*. Por tu culpa, todas las naciones hablarán mal de mí, *pero al final reconocerás que yo soy el Dios de Israel*." Ezequiel 22:15‭-‬16

*...para mostrar misericordia a nuestros padres, y para recordar su santo pacto.  Lucas 1:72*

Separarnos nos hace débiles, nos desconcentra, pero habiendo presentado esta dispersión a los pies y la verdad de Cristo, estoy segura que ahora podríamos ser más fuertes en Él.

#meditandounpoco

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